martes, 23 de agosto de 2016

La Rosa de América Latina

Hace dos días, en un tiempo de ermitaño, estaba preguntándome y preguntando al Señor, sobre la necesidad de mortificación, como ayunar, etc.   “¿Es algo de la espiritualidad del pasado, de los siglos anteriores?  El Señor es bueno y infinitamente misericordioso, entonces  ¿Por qué querría sacrificios de nuestros cuerpos? ¿Lo hace una diferencia verdadera en la salvación de las almas?... “  Estas preguntas y dudas similares fueron mis pensamientos y tentaciones.

La respuesta vino muy fuerte hoy en las palabras de Santa Rosa de Lima, la primera santa de este continente.  (Hoy es fiesta de ella en Honduras.  En algunos países la celebran la treinta de agosto.)

Escribió Santa Rosa, “El Salvador levantó la voz y dijo con incomparable majestad;  ‘Conozcan todos que la gracia sigue a la tribulación.  Sepan que sin el peso de las aflicciones no se llega al colmo de la gracia… Que nadie se engañe; esta es la única verdadera escala del paraíso, y fuera de la cruz no hay camino por donde puede subir al cielo.’”

Ella continua, “Me sobrevino un ímpetu poderoso de gritar en la plaza, ‘Oíd todo género de gentes… Que no adquiere gracia sin padecer aflicciones… para conseguir la participación intima en la divina naturaleza….”

La tentación desde el principio de la iglesia (como San Pedro en Mt. 16)  y en cada época es buscar el cristianismo y aun la santidad sin la cruz.   Buscamos algún santo que no tuviera muchos sufrimientos, pero no lo encontramos.   Aun el camino pequeño de Santa Teresita incluyó abrazar a los sufrimientos por  amor.

El amor a Dios y al prójimo es lo más importante, pero no hay amor verdadero sin sufrir.  Santa Rosa abrazó los sufrimientos del cuerpo por amor a los indios y a los más pobres.  Los frutos de milagros y conversiones  por sus sacrificios dieron evidencia de la verdad de sus palabras.

Es bueno tener cruces secretas que solo Dios sabe.   Santa Rosa reveló el perfume de su amor en la choza escondida.  ¿Qué puedo ofrecerle al Señor por las personas más necesidades de su gracia este día? 

Santa Rosa, ruega por nosotros, por el aumento de la generosidad y confianza en la victoria de sufrir por el amor.

Paz y bien,

P. Ricardo, CFR

viernes, 22 de julio de 2016

La perseverancia da fuerza

Por esta fiesta (!) de Santa María Magdalena hay un sermón de San Gregorio Magno en el oficio de lecturas con un frase que llamó mi atención.   Escribió que María Magdalena “fue la única en verlo entonces, porque se había quedado buscándolo, pues lo que da fuerza a las buenas obras es la perseverancia en ellas.”    Él continua, “perseveró luego en la búsqueda, y así fue como lo encontró; con la dilación iba aumentando su deseo, y este deseo aumentado le valió hallar lo que buscaba.”

Ella es una buena ejemplo de la perseverancia en la fe y en el buscar a Dios con todo el corazón.  Es entonces una buena ejemplo del entregarse y comprometerse al Señor con perseverancia.  En el mundo de hoy, especialmente entre la juventud, necesitamos reconocer ejemplos de la perseverancia en comprometerse.

En nuestra comunidad de los frailes tenemos algunos ejemplos de esto en este tiempo.  Ayer Fray Diego renovó sus votos temporales aquí en Comayagua, y sus compañeros de clase en Inglaterra y los Estados Unidos hicieron lo mismo.  Hoy nuestros postulantes en Nueva York van a poner el santo hábito de San Francisco y empezar el nuevo paso del noviciado.  ¡Gracias a Dios por la perseverancia de ellos en seguir las huellas del Señor Jesucristo!  Y Fray Ignacio Pio, que vive aquí en Comayagua, está preparando ahora con sus compañeros de clase para hacer sus votos perpetuos el  7 de agosto, ¡Gracias a Dios!


Hay muchos jóvenes que tienen miedo de comprometerse en hoy día.   El aumento del divorcio, separación o cohabitar sin matrimonio es evidente.  Hay la tentación, el engaño del Mentiroso, de pensar que comprometerse significa limitar la libertad.  Pero la verdad es que comprometerse da una libertad interior verdadera.   Como dice San Gregorio, "la perseverancia da fuerza" -  a las buenas obras de Dios, al individuo, a la comunidad, a las familias, a la iglesia y al mundo.  Esa fue la que ganó la aparición del Señor resucitado a María Magdalena y la que da fuerza a nuestros frailes hoy.

Espero que esta verdad le dé la fuerza a Ud. tambien en su compromiso al Señor.

Paz y bien,
P. Ricardo, CFR

lunes, 13 de junio de 2016

Y enaltece a los humildes

La semana pasado fuimos todos los frailes del Convento San Serafín a la Basílica de Nuestra Señora de Suyapa en Tegucigalpa.  Para los que no conocen muy bien la patrona de Honduras, la imagen de la virgen de Suyapa es del tamaño de un dedo, no mas que 3 pulgadas. Tiene una vestida mas grande, por lo menos algo suficiente para verla cuando esta sentado en el medio de la basílica.

Esta imagen digna de devoción para los catrachos no representa solamente la humildad de los Hondureños.  Es algo que revela la verdad de la revolucion que la Madre de Dios proclamo' en su "magnificat" - "derribe del trono a los poderosos y enaltece a los humildes."  Ya antes del nacimiento de su hijo, Maria estaba proclamando la verdad de las bienaventuranzas y el sermon de la montana que tenemos en la misa estos dias.

Después de visitar la basílica de Suyapa, fuimos a "Cristo picacho", una estatua grande en las alturas al norte de Tegucigalpa que se puede ver de algunas partes de la ciudad.  Es muy impresionante por el tamaño, y un buen recuerdo de la ascencion del Señor.  Pero, pensaba yo en la diferencia de los milagros de la Virgen de Suyapa.  No he oido de milagros en la presencia del "Cristo picacho".   Entiendo que es el mismo Senor que hace milagros en todo el mundo, pero el instrumento es importante tambien en lo que El quire decirnos y instruirnos por el milagro.

En el caso de la Madre de los catrachos es claro que Dios quiere destacar la humildad y pobreza del espíritu de Maria.  Es la pobreza y humildad que le permite el Senor trabajar con una eficacia divina.

Esta es lo que queremos, que El crezca y nosotros menguemos.

Paz y bien,
P. Ricardo, CFR


jueves, 26 de mayo de 2016

El Cuerpo y La Sangre del Señor

Estamos por celebrar la solemnidad del Cuerpo y La Sangre del Señor.  Recordemos como San Francisco ayudó a la gente de su época crecer en la devoción al Santísimo Sacramento.

Es una sorpresa para muchas personas por su imagen de San Francisco que él escribió más sobre la reverencia hacia la eucaristía que sobre cualquier otro tema.  La primera de sus 28 admoniciones (o consejos) para los friales es la más larga y habla sobre la fe en la presencia del Señor y reverencia por la eucaristía.  Siempre él usaba las palabras “El Cuerpo y la Sangre de Señor”, no palabras abstractas, para referir al Santísimo Sacramento del altar.

El siguiente es una parte de su carta a la orden de los frailes:
“Tiemble el hombre todo, estremézcase el mundo entero y salte de gozo el cielo,
cuando está sobre el altar, en las manos del sacerdote, Cristo, el Hijo de Dios vivo.
¡Oh alteza admirable y asombrosa dignación!
¡Oh humildad sublime, oh sublimidad humilde!
¡El Señor del universo, Dios e Hijo de Dios, se humilla hasta el punto de ocultarse,
por nuestra salvación, bajo una pequeña forma de pan!
Mirad, hermanos, la humildad de Dios
 y derramad vuestros corazones en su presencia.
Humillaos también vosotros para ser levantados por él. 
No retengáis, pues, nada de vosotros para vosotros mismos,
a fin de que os reciba enteramente aquel que enteramente se entrega a vosotros.”

Que asombroso que el Señor nos da una participación en la comunión divina. 

Dijo San Maximiliano Kolbe que si tuviera posible para los ángeles en el cielo tener envidia de los hombres, seria porque nosotros podemos recibir el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Paz y bien,
P. Ricardo, CFR

Favor de interceder por nuestro retiro Pan de Vida con los jóvenes en La Ceiba, Honduras, el 28-29 de Mayo, y por todos los retiros y congresos eucarísticos.

jueves, 5 de mayo de 2016

La corte interior

   El mes pasado estaba yo en el autobús para Nicaragua y conoci' a un hombre anciano llamado Mario, sentado a mi derecha.  La esposa de e'l, Nora, estaba sentado a la derecha de `el, al otro lado del pasillo.  Ellos son casados por muchos a~nos.  Algunas veces, cuando Mario no recordaba un nombre o no terminaba una frase, Nora terminó la frase para e'l.   Nos reimos sobre eso, y Nora me dijo "Somos una persona."

    Creo que el Espiritu Santo obra en nosotros de manera similar.  E'l nos inspira nuestros pensamientos y nos corrige cuando fallamos en la verdad.

     Por ejemplo, en el comienzo del nuestra conversacion, Mario menciono' el nombre de Yejova.  Entonces le pregunte' si fuera un Testigo de Yejova. El me dijo "Si'".  Pero Nora clamo' "!No! No es testigo de Yejova.  A veces no oye bien."  Nora lo defendio' con la verdad.

     El Espiritu Santo de la verdad es nuestro abogado, nuestro paraclito, en la corte interior.  El enemigo, el Acusador, siempre esta' acusandonos con falsedades, como "Dios no te ama.  Dios no es bueno.  Dios no es poderoso.  Nunca puedes cambiar."  El Espiritu Santo grita "!Mentiras!" y nos proclama la verdad que Dios es bueno, que E'l es nuestro Abba', nuestro Papa', que siempre podemos confiar en E'l.

    Estamos preparando para la fiesta de Pentecoste's, para renovar nuestra amistad con el Paraclito y nuestra apreciacion de su defensa en la corte interior.

    Que el Espíritu Santo le de' la luz y la verdad del amor perfecto del Padre en su corazón.

     Paz y bien,
     Padre Ricardo, CFR

sábado, 23 de abril de 2016

Amar como Él nos ha amado

Recibimos del Señor Jesucristo el nuevo mandamiento que nos amemos los unos a los otros como Él nos ha amado.

Una vez uno de nuestros frailes estaba preguntándole al novio de su hermana, cuando anunciaron los planes del matrimonio, "?Vas a amar a mi hermana como Cristo amaba a la iglesia?"
El pobre joven de repente entrevistado le replicó, con acento de Rocky, “Yeah” (Sí).  El fraile y la familia no estaban muy impresionados con la respuesta, entonces le preguntó más, “?Y sabes lo que significa eso?”
El joven de Brooklyn pensó un ratito y les dijo, “Yeah, daría mi vida por ella.”

Eso fue una buena respuesta.  Amar como el Señor nos ha amado es amar hasta ofrecer su propia vida por la otra persona.  Es también lavar a los pies de nuestros hermanos como el ejemplo del Señor.

Tenemos un buen ejemplo de este amor en ambos sentidos en el primer mártir de los Capuchinos, San Fidel de Sigmaringen, que celebramos el 24 de abril.  El oraba siempre a la virgen María para que nunca cometiera un pecado mortal y que pudiera derramar su sangre por Cristo.  Sus oraciones fueron escuchadas por Dios.  Fue enviado por la Propaganda Fide para dirigir la misión entre los herejes.  Las numerosas conversiones realizadas por él irritaron mucho a los líderes de los herejes que lo irrumpieron durante una predicación.  Lo sacaron de la iglesia y lo golpearon de muerte.  Era el 24 de abril de 1622.  Tenía 45 años.  Él se hizo el primer mártir de los Capuchinos y de la Propaganda Fide.

El Papa Benedicto XIV escribió: “San Fidel derramaba la plenitud de su caridad en confortar y ayudar al prójimo, abrazaba con paternal corazón a todos los afligidos… (los huérfanos y viudas…) ayudaba incansablemente a los prisioneros con todos auxilios corporales y espirituales posibles, visitaba con solicitud a los enfermos… Este hombre Fiel de nombre y de hecho, sobresalió en la constante defensa de la fe católica.”

San Fidel dio su vida por su esposa, la iglesia.  En este amor consiste la verdadera gloria de Dios y de los hombres que viven según la imagen de Dios.  Es la gloria de la vocación de cada persona que imita la generosidad del Señor, 

Que el Señor le dé la gracia de imitar su amor.
P. Ricardo, CFR